Los mitos de creación: las cosmogonías (I)

¿QUÉ ES UNA COSMOGONÍA?

Se conoce como cosmogonía al mito de creación del mundo, en donde se explica por quién y cómo fue creado el mundo.

Los antiguos egipcios tenían, por si fuera poco, tres cosmogonías, basadas en las tradiciones de las tres antiguas ciudades más relevantes en la Historia de su país: Heliópolis, Hermópolis y Menfis.

En estas tres cosmogonías se mantiene un mismo esquema: todas se remontan a un momento en donde el caos gobernaba y el mundo aún no estaba formado. En ese momento surge el dios creador, que dará origen a todas las cosas. La principal diferencia entre las tres será este dios creador, que irá variando. Pero los tres mitos recogen las mismas preocupaciones y otorgan una importancia fundamental al medio geográfico.

Pero ¿por qué tenemos tres mitos y no uno unificado? Pues porque en el origen de la civilización egipcia existieron distintas entidades políticas y territoriales, y cada una de ellas buscó su propia explicación. Tras la unificación, los mitos se disolvieron y modificaron, y cada uno de ellos adquirió importancia según los distintos momentos históricos.

mapa egipto

Ante esta variedad de mitos los egipcios no se extrañaban como nos puede chocar a nosotros, debido a la multiplicidad de explicaciones. Es decir, las distintas teorías sobre la creación del mundo no eran opuestas ni lineales, sino complementarias y no se contradecían, todas eran verdad por muy dispares que fueran.

Dada la complejidad y amplitud de los tres mitos de creación del Antiguo Egipto, vamos a estudiarlas por separado, comenzando por la más importante: la cosmogonía heliopolitana.

LA COSMOGONÍA HELIOPOLITANA

Este mito de creación es uno de los más antiguos conservados, y nos ha llegado gracias a los Textos de las Pirámides, un corpus de textos funerarios lleno de encantamientos con dos funciones principales: una mágica (su puesta por escrito hace que se haga realidad) y otra ritual (se pronunciaban con ocasión de los funerales del rey).

Su origen se encuentra en la ciudad de Iunu, o como la conocemos en la actualidad: Heliópolis, la ciudad del Sol, una de las ciudades más importantes del Egipto Antiguo, y cuyas ruinas se hallan bajo los arrabales del noroeste de El Cairo. Por desgracia no se conoce apenas nada de esta ciudad, ya que no es posible llevar a cabo trabajos arqueológicos.

EL MITO DE CREACIÓN

Antes de que nada se creara, existía en Nuu/Nun en la oscuridad, que era un océano de agua inerte, una sustancia abstracta, y que simboliza la “no existencia”. Este concepto, rodeado de una profunda oscuridad (pero que no es la noche) no dejará nunca de existir, amenazando a la creación de derrumbarse y caerse sobre todo lo creado, que es lo que se conoce como el “ocaso de los dioses”, siendo los únicos supervivientes Atum y Osiris en forma de serpientes.

Pues bien, dentro de este océano primordial surge la figura del dios creador, Atum, al que se conoce como el “Señor de Iunu” y “Señor de los límites del cielo”, autogenerándose como un ser y posándose sobre un montículo emergente, que luego tomará forma de Benben, y que tiene su reflejo en el propio paisaje del Nilo, cuando resurgen los bancales de tierra tras la inundación.

atum

El dios Atum, llamado “aquel que existe por si mismo”, es una divinidad muy complicada y compleja. En su propio nombre subyace la noción de totalidad, es un ser supremo, y contiene en sí mismo la fuerza vital de cualquier otra deidad aún por existir. Era, a su vez, la primera forma divina del sol manifestándose luego como Ra, el disco solar.

Es un principio masculino que dio nacimiento a la progenie, pero ¿cómo?

-El nacimiento de Shu y Tefnut

De Atum desciende la primera pareja de dioses, que son Shu y Tefnut, y para su creación tenemos dos versiones:

Atum se masturbó:

TP 527: “Al coger su falo con las manos y eyacular, nacieron los gemelos Shu y Tefnut”.

Atum escupió y utilizó su mano:

TP 80: “Yo soy uno a quién ha creado Atum (…) a quien ha escupido Atum, el que salió de su boca mientras utilizaba su mano”

Esta versión hace un juego de palabras en egipcio, pues Atum “salivó a Shu y escupió a Tefnut”.

Otra fuente para su creación lo encontramos en el Papiro Bremmer-Rhind (de época ptolemaica) donde se dice:

“Todas las manifestaciones empezaron a existir tras haber empezado yo a existir (…) no existía ni la tierra ni el cielo (…) Creé de mi mismo todas las cosas (…) mi puño fue mi esposa (…) copulé con mi mano (…) estornudé a Shu (…) escupí a Tefnut (…)

Papiro Bremner-Rhind
Papiro Bremner-Rhind

Pero ¿quienes son en realidad Shu y Tefnut?

Shu es conocido como el dios del aire, pero también lo es de la luz del sol, de su calor, es el concepto de aire penetrado por los rayos del sol, y de ahí la famosa imagen de Shu sosteniendo a Nut para separarla de Geb. Su iconografía es bastante sencilla: un hombre con una pluma de avestruz en la cabeza.

Por su parte, su esposa y hermana Tefnut, es la diosa de la humedad, es el rocío de la mañana, pero también la atmósfera de los infiernos. Se la suele representar con cabeza de leona, y se asimila a la diosa Sekhmet como hija de Ra.

shu y tefnut 2

Por el procedimiento habitual Shu y Tefnut engendraron a la siguiente pareja de dioses: Geb y Nut

Geb y Nut

Al contrario que la mitología indoeuropea, los antiguos egipcios otorgaron el género masculino a la tierra, es decir Geb, y al cielo le dieron un carácter femenino, siendo encarnado por la diosa Nut, cuyo cuerpo se extendía a lo largo de Geb. Más allá de ella se encuentra ese océano de Nuu/Nun que hablábamos antes.

Geb es el soporte físico de la tierra, principio de fertilidad y vida: era llamado también “el gran cacareador”, asimilándolo al ganso divino que pone el huevo primordial, del que sale el mundo al principio del tiempo (como veis, aquí tenemos un mito de creación paralelo, pero no se contradice con el principal).

Nut, como cielo, es a su vez la morada del dios Sol, y en numerosas representaciones podemos ver como el dios Sol viaja a través de su cuerpo. Al finalizar el trayecto del día, el dios Sol es tragado por Nut y recorre su cuerpo durante las horas de la noche. Al día siguiente, Nut da a luz al dios Sol en el horizonte oriental, en medio de un despliegue rojo que es la sangre del parto. Como veis, volvemos a tener un montón de referencias al ambiente y la geografía de Egipto.

Papiro de Tamenill
Papiro de Tamenill

Nut y Geb fueron separados por el dios Shu, el aire, por mandato de su padre Re, ya que fue advertido de que uno de los hijos de Nut le arrebataría el gobierno (y este hijo era Osiris, pero esto ya es otro mito y se queda para otra ocasión 😉 )

También por el procedimiento habitual, los dioses Geb y Nut tuvieron cuatro hijos, los últimos componentes de esta Enéada: Osiris, Isis, Seth y Neftis.

Osiris, Isis, Seth y Neftis

Son los dioses más conocidos por todos, y que tienen su propio cicló mitológico, el cual se nos escapa para la explicación de esta cosmogonía (pero tranquilos, me la apunto para próximas entradas).

Estos cuatro descendientes vinculaban las deidades cósmicas más antiguas con el mundo político, y representaban el ciclo perpetuo de la vida y la muerte en el Universo, y continuaban con el acto creador de Atum.

BIBLIOGRAFÍA:

-Assman, J., (1995): Egipto a la luz de una teoría pluralista de la cultura, Madrid.

-Brunner-Traut., E., (2000): Cuentos del Antiguo Egipto, Madrid.

-Shafer, B. E., (ed.) (1991): Religion in Ancient Egypt. Gods, Myths and personal practice, Ithaca.

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Escrito por

Licenciada en Historia, especialista en el Antiguo Egipto. Me apasiona el Reino Antiguo, su sociedad y su religión.

4 comentarios sobre “Los mitos de creación: las cosmogonías (I)

  1. Hola Aroa, gracias!
    Podrias hacer videos muy interesantes en Youtube, contando estas cosas! Escuché tu voz en El Libro Rojo y me gustó, tu voz y tu clareza de pensamientos hacen fácil el entenderte. Crea un guión, junta unas imagenes, ponlas en cromake, gravate, y haz programas de 15 minutos cada 2 días, serían espectaculares. Me inmagino unos 200000 views de aqui a unos años.

    Sabes llegar al logos de las cosas por eso no necesitas usar un lenguaje complicado, te felicito!

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    1. Muchas gracias por tus palabras Alfredo 🙂
      Por desgracia, no dispongo actualmente de mucho tiempo como para realizar vídeos, que llevan mucho trabajo. Quizás algún dia nos veamos en algún curso o conferencia y así me verás en directo, jeje

      Saludos

      Me gusta

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