Los mitos de creación: las cosmogonías (III)

Y aquí os dejo la tercera y última (pero no por ello menos importante) cosmogonía egipcia: la hermopolitana. Se trata de una cosmogonía muy poco conocida y que ha llegado a nosotros a través de fuentes tardías, con lo cual tenemos diversas versiones del mismo mito.

HERMÓPOLIS O JHEMNU “LA CIUDAD DE LOS 8”

Como su propio nombre indica, la cosmogonía hermopolitana procede de la ciudad de Hermópolis, capital del nomo XV del Alto Egipto. En realidad Hermopolis es el nombre griego, pero en egipcio se la conocía como Jnum o Khemnu, que significa “ciudad de los ocho”, haciendo referencia a la Ogdoada, el grupo de 8 divinidades relacionados con la propia cosmogonía y que más adelante comentaré.  Tanto el nombre egipcio como el culto a la ogdoada están atestiguados desde la V Dinastía.

Situada a unos kilómetros al noroeste de Mallawi, fue una ciudad de gran importancia religiosa, cuyo culto principal fue al dios Thot (y al postrior Hermes griego, de ahí el nombre de Hermópolis) y a esta Ogdoada que ya he mencionado.

Actualmente, los restos conservados en la ciudad pertenecen sobre todo al Reino Nuevo (tenemos el acceso al templo de Amenenhat II, restos de los templos de Amenenhat IV y de Seti II, etc.) que estaban concentrados en un recinto el cual fue cerrado con adobe durante la XXX Dinastía.  Los restos más importantes conservados son los del templo de Thot, reconstruido por Nectanebo I y ampliado por Alejandro Magno, aunque fue desmantelado a principios del sufrió del siglo XIX, y actualmente las ruinas están inundadas por la subida del nivel freático.

hermopolis
Restos de Hermópolis

EL DIOS THOT Y LA OGDOADA HERMOPOLITANA

Hermópolis es la ciudad del dios Thot o Djehuty, que en su origen era un dios lunar pero que acabó siendo asociado con la escritura y el conocimiento, patrón de los escribas y estudiosos.

Se le suele representar como un ibis o como un babuino, y aparece desde tiempos muy tempranos, siendo mencionado en los Textos de las Pirámides. También fue, durante esta época, incorporado a la teología solar de Osiris, a quien decía que protegía y servía.

thot en luxor
Thot en el Templo de Luxor

Por otro lado, el propio nombre de la ciudad significa “Ciudad de los ocho”, debido a las 8 divinidades primigenias de su mitología, la conocida como Ogdoada. Este grupo de 8 divinidades, conocidos como los Hehu, lo formaban 4 parejas de genios: 4 divinidades masculinas con cuerpo humano y cabeza de rana, y sus consortes femeninas con cuerpo humano y cabeza de serpiente. Y aunque a las diosas las veamos solo como formas lingüísticas (fijaos un poco más abajo en los nombres), son considerados elementos imprescindibles para la creación con la unión sexual y el nacimiento.

Cada una de las divinidades está asociada con un elemento específico de la pre-creación, y su naturaleza iconográfica (ranas y serpientes) los relaciona con el agua, y por tanto con la inundación primigenia de la que surgió el mundo creado. Sin embargo, y como he comentado un poco más arriba, algunas fuentes tardías nos presentan diferencias de representaciones iconográficas.

Nun y Naunet, al agua

Heh y Hauet, a la infinitad

Kek y Kauket, a la oscuridad

Amón y Amaunet, a la ocultación.

En ocasiones, algunos textos no nombran ni a Amón ni Amaunet, y en su lugar mencionan a Niau y Niaunet, personificaciones del vacío.

Ogdoada en el Templo de Dendera
Ogdoada en el Templo de Dendera

EL MITO

El mito procede de fuentes tardías y muy diversas, de ahí la gran variedad que tenemos. Lo que si que podemos ver, al igual que en resto de cosmogonías, es el mismo contexto: todo es gobernado por un caos, y el mundo estaba sin formar. Lo que vuelve a cambiar es el dios creador.

Esta cosmogonía tiene al dios Thot, aunque realmente quien crea es la Ogdoada, considerada una manifestación del dios babuino, y a las que se las llamó “los hehu de Thot”.

Según esta cosmogonía, del líquido primigenio, el Nun, surge un montículo de tierra, llamada de los Dos Cuchillos. Las ranas y las serpientes también aparecen, y debido a la tensión entre estas manifestaciones de lo no-creado se culmina el acto creador engendrando un huevo, del que posteriormente surgirá el sol, Re. Los 8 dioses se convertían en creadores de la luz, los padres y las madres de Re, el creador de nuestro mundo.

Como podéis ver la cosmogonía deja cabos sueltos y no está tan clara como las otras, pero es que ni los hermopolitanos sabían el origen de este huevo. Los textos más antiguos que se nos han conservado no atribuyen a ninguna ave determinada dicho huego; en otros documentos el ave es un ganso; en otros es un halcón.

En los Textos de los Sarcófagos tenemos un texto que proclama a Re como el creador de las 8 divinidades, y en otro se produce un sincretismo con la doctrina heliopolitana y atribuyen a Shu la paternidad de esta ogdoada e incluso se le identifica con el propio huevo.

Como podéis ver, es uno de las cosmogonías más complejas, con muchos elementos y mucho sincronismo con otras teologías. Si que queda claro el importante papel que tienen estos 8 dioses, la ogdoada, y la relevancia que va tomando el dios sol Re, que se convertirá en la dinividad más importante.

BIBLIOGRAFÍA:

-Quirke, S., (1992): Ancient Egyptian Religion, Londres.

-Shafer, B. E., (ed.) (1991): Religion in Ancient Egypt. Gods, Myths and personal practice, Ithaca.

-Wilkinson, R. H., (2003): Todos los dioses del Antiguo Egipto, Madrid.

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Escrito por

Licenciada en Historia, especialista en el Antiguo Egipto. Me apasiona el Reino Antiguo, su sociedad y su religión.

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