El jardín botánico de Tutmosis III en Karnak

En esta nueva etapa, Papiros Perdidos quiere crecer, y quiere hacerlo rodeado de profesionales. Es por ello por lo que las colaboraciones con otros espacios web de calidad van a ser muy destacadas.

En esta ocasión, la colaboración es con Las Hojas del Bosque, un espacio dedicado a reivindicar la memoria de la naturaleza y su papel en las ciencias humanas, siendo una de ellas la Historia. Fruto de ello es el presente artículo, siendo ésta la primera parte, dedicada a la contextualización del templo y su Historia, y la segunda parte centrada en el mundo vegetal egipcio y las especies de este espacio.

EL JARDÍN BOTÁNICO DEL TEMPLO DE KARNAK

El Jardín Botánico del templo de Karnak es uno de esos lugares mágicos que invitan a recorrer su historia queriendo saber más. Sin embargo, es un sitio muy poco conocido y visitado, ya que los turistas quedan tan maravillados con la sala hipóstila de Karnak (¡y quien no!) que este pequeño templo situado inmediatamente al este del patio del Reino Medio, y que era llamado en la antigüedad Akhmenu, que significa “brillante de monumentos”, pasa más desapercibido.

El Akhmenu o Templo de las Fiestas de Tutmosis III es un templo conmemorativo que fue construido originalmente para celebrar el Jubileo Real por Tutmosis III en el año 23  de su reinado (lo terminó 7 años más tarde), y posteriormente fue utilizado en la fiesta anual de Opet. Más tarde, ya en la era cristiana, esta zona fue utilizada como iglesia y todavía se pueden ver en algunas columnas imágenes auleorias.

Mapa de Karnak (Fuente. Wikipedia)
Mapa de Karnak (Fuente. Wikipedia)

Vamos a adentrarnos por el Akhmenu hasta llegar a la sala conocida como el Jardín Botánico, que es el objeto de estudio de este artículo.

EL AKH MENU

Si somos turistas en la zona entraremos por el muro occidental que está roto, y recorreremos el Akhmenu siguiendo un eje este-oeste al Templo de Amón. Sin embargo, la entrada original se encuentra en el ángulo sudoeste del templo, detrás de dos columnas de 16 lados y un par de estatuas de Osiris. Tras esta entrada original, llegamos a un largo corredor decorado con escenas del Jubileo Real; de dicho corredor salen a la derecha diferentes estancias que parecen ser almacenes, dado que la decoración de sus relieves nos indican el producto allí conservado: pan, vasos, vino… Por su parte, a la izquierda, tenemos la gran sala hipóstila, la llamada “Sala de la Fiesta”.

Entrada original (Foto. Aroa Velasco)
Entrada original (Foto. Aroa Velasco)

Esta sala, de 44 m de anchura y 16 m de longitud no es tan espectacular como la gran sala hipóstila de Karnak, pero si nos fijamos podemos encontrar aspectos muy curiosos de ella. El primero de ellos se encuentra en las dos filas de 10 columnas que sujetan la cubierta dispuestas alrededor de su perímetro, y que en la parte central se convierten en unas curiosas columnas que imitan a los antiguos postes de tienda, algunos dicen de tiendas ceremoniales (utilizadas en el Heb Sed) y otros dicen de tiendas de campamentos militares, debido a ese carácter tan militar de Tutmosis III. En dichas columnas podemos ver al rey con diferentes dioses muy machacados en época amárnica y cristiana.

Columna de la Sala de Fiestas (Foto. Aroa Velasco)
Columna de la Sala de Fiestas (Foto. Aroa Velasco)

Al norte del recinto nos encontramos con la Capilla de los Antepasados, donde se encontraba la Lista Real de Karnak, compilada por Tutmosis III y que nombra a 61 reyes anteriores, comenzando por el reinado de Snefru. La lista no está completa, sino que Tutmosis III selecciona a aquellos reyes con cierta importancia histórica y que demuestren su legitimidad como rey. Actualmente se conserva en el Louvre debido a un francés, Prisse d´Avennes que en 1843 la sacó del país de contrabando.

Capilla de los antepasados con la Lista Real (Foto. WIkipedia)
Capilla de los antepasados con la Lista Real (Foto. WIkipedia)

Entre las demás cámaras cabe destacar varios conjuntos dedicados al dios Sokar, una divinidad ctónica (la manifestación matutina del dios Sol) y a Amón. En otra capilla tenemos una estatua del faraón con Amón y Mut, formando la triada tebana, de la cual sale una escalera de piedra que conduce a una habitación que contenía una clepsidra, utilizada para medir el paso del tiempo.

Pero sin duda, la estancia más interesante es el Jardín Botánico, el cual podríamos decir que es un templo independiente dentro de este templo. Vamos a verlo más en detalle.

EL JARDÍN BOTÁNICO

Es un templo dentro de un templo, y como tal podemos ver distintas dependencias, que vamos a tratar por separado para una mejor comprensión.

El vestíbulo

Esta es la estancia más importante desde el punto de vista artístico pues aquí es donde se conservan la mayoría de las escenas que dan nombre a esta estancia.  Esta primera sala se presenta como un vestíbulo con 3 aberturas pero una sola entrada. Y realmente es una estancia de paso. Lo más destacado son sus 4 columnas papiriformes, aún en pie, con inscripciones orientadas a la puerta del santuario.

Columnas del vestíbulo (Fuente. Digital Karnak)
Columnas del vestíbulo (Fuente. Digital Karnak)

De la decoración de esta sala solo se conserva el registro inferior, donde tenemos las representaciones animales y vegetales. La orientación de dichos animales nos indica la entrada del santuario.

Además, dentro del vestíbulo en su origen, se encontraban dos esfinges de granito de Tutmosis III y que actualmente se conservan en el Museo de El Cairo.

Santuario

En este santuario lo que más llama la atención son los 8 nichos, 4 a cada pared este y oeste. Por desgracia es una zona muy destrozada por la época amarniense, aunque tuvo restauraciones posteriores.

La decoración de esta estancia se encuentra entre los nichos, encontrándonos 4 bloques en su sitio más o menos completos, aparte de muchos fragmentos que podemos reconstruir. Toda esta decoración converge hacia la naos.

Al fondo de esta estancia tenemos un gran zócalo de cuarcita con una ranura en su contorno, lo cual nos indica que estamos ante la estancia de la naos, de madera y con doble puerta.

Delante de esta sala nos encontramos con un altar en granito rosa con forma de Htp, cuya decoración y textos nos hablan de los rituales que realiza el rey frente a Amón Re.

Y por último, en la esquina sudeste tenemos una estatua de Tutmosis III presentando un altar de libación, en donde menciona a Amón Re, quien reside en el Akhmenu. Lo cual, nos vuelve a indicar que este santuario está dedicado a este dios.

Otras estancias

Dentro del templo tenemos otras estancias importantes a reseñar, que se encuentran al este del complejo del Jardín Botánico.

Podemos ver una antecámara que abre a una segunda sala cuya funcionalidad es todavía desconocida, debido en gran parte al mal estado de sus paredes. En la antecámara podemos ver restos de decoración con el rey Tutmosis III y el dios Amón, mientras que en esa segunda sala podemos intuir por los restos conservados, que habría 3 o 4 nichos, siendo la decoración como de un banquete, es decir, con escenas de ofrendas. Beaux opina que estamos ante un santuario secundario paralelo, y aunque desconocemos el ocupante del mismo, bien pudiera tratarse de Amón.

¿QUÉ TIPO DE DECORACIÓN PODEMOS ENCONTRAR EN EL JARDÍN BOTÁNICO?

La conservación de los relieves no es la mejor, y muchas veces solo tenemos fragmentos. Si a esto añadimos que los artistas egipcios no siempre representaban organismos completos, sino partes de las plantas y animales, la identificación de las especies se complica. Por suerte, en los últimos años se han llevado a cabo estudios de los relieves y las figuras han sido identificadas. Y es que en estos relieves nos encontramos con órganos internos, partes pequeñas de flores exóticas, criaturas deformes y malformaciones. Y en realidad, más que Jardín Botánico podríamos llamarlo “gabinete de curiosidades”.

En la segunda parte del presente artículo, escrito por Las Hojas del Bosque conoceréis más sobre las distintas especies vegetales y animales representadas en las paredes de este pequeño templo.

Pero ¿por qué hizo esto Tutmosis III? La intención del faraón fue dar a conocer la ampliación del dominio de Amón, que ya no era un dios local, sino universal.

LOS PROTAGONISTAS: AMÓN Y TUTMOSIS III

Hablar de Tutmosis III y no hablar de Amón es un error, e igualmente ocurre viceversa. Y es que el dios Amón, aunque es una divinidad muy antigua dentro del panteón egipcio, fue creciendo en importancia a partir de la XII Dinastía, momento en el cual reemplaza al dios Montu en Tebas, llegando a asimilarse con el dios Re, dando lugar a Amón-Re, como divinidad suprema de Egipto.

Tras la expulsión de los hicsos en la XVII Dinastía, el dios Amón se empezará a asociar de manera muy estrecha con la política y la realeza, convirtiéndose en la divinidad principal durante la XVIII Dinastía.

Estatua de Tutmosis III (Museo Egizio)
Estatua de Tutmosis III (Museo Egizio)

Y durante la XVIII Dinastía tenemos a Tutmosis IIII, quien gobernó tras Hatshepsut, y a quien se le conoce como el faraón guerrero por excelencia, pues durante sus 54 años de gobiernos realizó 17 campañas militares, y se dice que con él comienza el llamado Imperio Egipcio, ampliando los dominios del dios Amón.

Tenemos numerosa documentación en relación con sus conquistas y viajes, como los Anales de templo de Amón en Karnak, la estela poética de Karnak, o algunas biografías de algunos de sus hombres (como la autobiografía de Amenemheb, apodado Mahu, TT85).

Si tenemos en cuenta que la construcción del Akhmenu comenzó en el año 23 de su reinado, terminándose 7 años más tarde, nos interesan sus conquistas y movimientos de antes de los primeros 30 años de reinado de este faraón, y para ellos nos dirigimos a los Anales.

En los Anales se recoge una primera campaña en el 23º año de su reinado (justo cuando se comienza a construir el Akhmenu) al Levante, con la intención de hacerse con el control de varias ciudades que reconocían el dominio de Mitanni desde el noreste de Siria. En los Anales se recoge que Tutmosis III dejó Gaza y planeó su ataque contra Meggido comenzando por la ciudad de Yahmen. Su enfrentamiento contra la gran coalición asiática frente a la ciudad de Meggido le dio una victoria que le permitiría el inmediato dominio egipcio sobre un lugar estratégico que permitía el acceso a una amplia zona comercial en tierras cananeas.

Todas las campañas de los años 24-32 destacan la intención que le prestaba el rey al litoral levantino, con sus bosques y puertos, además de a las zonas al oeste de Siria. Los textos nos hablan de una amplia gama de materiales desde metales preciosos, hasta madera, aceite, alimentos, cereales…

 

SI QUERÉIS LEER LA SEGUNDA PARTE, PASAOS POR LAS HOJAS DEL BOSQUE 

BIBLIOGRAFÍA:

  • BEAUX, N, (1990). Le cabinet de curiosités de Thoutmosis III. Plantes et animaux du “Jardin botanique” de karnak, OLA 36.
  • CLINE, E., O´CONNOR, D., (edts.) (2005). Thutmose III. A new biography, The University of Michigan Press.
  • WILKINSON, A., (1998). The garden in Ancient Egypt. The Rubicon Press, London.

Si quieres utilizar este texto perteneciente a Papiros Perdidos, no olvides citar de la siguiente forma:

Velasco Pírez, Aroa. El jardín botánico de Tutmosis III en Karnak. (25 de septiembre de 2016) Papiros Perdidos [Blog] Recuperado de: https://papirosperdidos.com/2016/09/25/el-jardin-botanico-de-tutmosis-iii-en-karnak/   [fecha en que hayas accedido a esta entrada]

 

 

 

 

 

 

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Escrito por

Licenciada en Historia, especialista en el Antiguo Egipto. Me apasiona el Reino Antiguo, su sociedad y su religión.

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