El Libro de los muertos. Edición facsímil de CM Editores

El libro de los muertos, aunque lo diga su nombre, ni es un libro ni es de los muertos. Realmente se trata de un conjunto de encantamientos que pretendían ayudar al difunto el camino en ese Más Allá y en el juicio de Osiris y así poder renacer. Aunque nosotros lo conozcamos por ese nombre, los antiguos egipcios lo llamaban prt m Hrw «de la salida al día».

prt m Hrw

 

Este conjunto de sortilegios tienen su origen remoto en los Textos de las Pirámides del Reino Antiguo, que derivaron a su vez en los Textos de los Sarcófagos del Reino Medio. El Libro de los Muertos es la evolución de estos textos antiguos para el Reino Nuevo, y su destino estaba junto a la momia, en su tumba. Y aunque lo más común es encontrarnos los textos escritos en papiro, también se escribían pasajes del libro en otros objetos como los ushebtis.

Originalmente, cada copia del Libro de los Muertos se escribía por encargo, aunque pronto se extendió la costumbre de hacer copias con espacios en blanco para insertar el nombre del comprador. La longitud de dichos papiros suele ser muy extensa, entre 6 y 30 metros aproximadamente, y de ancho entre 35 y 45 cms.

En estos papiros los textos se dividían en secciones o capítulos diferenciados sin mantener un orden fijo. Cada composición tenía un título especial y una viñeta que indicaba su propósito. Y en cuanto a la elección de los capítulos, parece haber dependido de la intención individual del comprador, aunque no cabe duda de que algunos de ellos eran absolutamente necesarios para la preservación del cuerpo del fallecido en la tumba y para el bienestar de su alma en este nuevo estado de existencia.

 

El Papiro de Ani

El papiro de Ani es el mejor preservado de todos los papiros de la XIX Dinastía (aunque fue hallado en una tumba de la XVIII Dinastía). Fue encontrado en Tebas y adquirido por el egiptólogo Wallis Budge (1857-1934), conservador del denominado en aquel entonces Departamento de antigüedades egipcias y asirias del Museo Británico en 1888.

En este papiro, de unos 24 metros de largo por 38 cm de ancho, se encuentra la versión más completa y conocida del Libro de los Muertos. Actualmente está cortado en 37 fragmentos y se conserva en el Museo Británico (EA10470). El papiro está escrito por completo (se cree que por lo menos por 3 escribas distintos) y casi todos los capítulos son acompañados por viñetas de vivos colores.

Ani

 

¿Y quién fue Ani? Para permitirse un papiro así, se tenía que ser alguien importante, y Ani lo era. Según el propio texto del papiro Ani fue

«El real escriba verdadero, escriba y contable de las ofrendas divinas de todos los dioses, el gobernador del granero de los señores de Abydos, escriba de las ofrendas divinas de los señores de Tebas»

EDICIÓN FACSÍMIL EN PAPIRO NATURAL

Sin embargo, acceder a este tipo de materiales para poder estudiarlos es muy restringido además de peligroso. Y aunque tengamos las imágenes y los textos en la web del museo, hemos de reconocer que a nosotros nos gustaría tenerlo en nuestras manos.

Algo muy imposible hasta que la editorial de Salamanca CM Editores ha decidido ponérnoslo más fácil. Y es que la editorial se ha encargado de publicar el primer y único facsímil del Papiro de Ani en papiro natural. Realmente no es la primera vez que se realiza un facsímil de este papiro pero no con la tecnología actual. Tras muchos permisos, viajes y pruebas, CM Editores encontró la clave para que la reproducción fuese lo más exacta posible.

La tarea no ha sido sencilla. Para elaborar los 999 ejemplares en papiro auténtico de esta primera edición facsímil limitada y bajo notario han sido necesarios 4 años de trabajo especializado. Y es que no solo se ha copiado el papiro, sino los propios agujeros e imperfecciones que posee el original en la actualidad. El resultado es sencillamente espectacular.

La elaboración de cada ejemplar puede llevar unos 12 días, comenzando primero por la impresión. La tarea se encargó a un taller vizcaíno poseedor de «una máquina que permite imprimir sobre superficies muy duras, pero muy poco absorbentes con la tinta». Una vez impresa cada imagen, había que romper el papiro en los mismos puntos que en el original, problema que solventaron gracias al láser. Después había que montar cada fragmento en un trozo de papiro que hace las veces de soporte.

CM Editores

El último paso es meter cada ejemplar en una caja de madera coronada por un escarabeo de bronce bañado en oro. Además del papiro, se incluye un libro de estudio con una traducción completa de los jeroglíficos, además de una explicación detallada de cada imagen.

CM Editores tuvo la amabilidad de regalarme una muestra en la que se puede observar el grado de detalle de cada imagen. Los jeroglíficos bellamente escritos, el color de las vestimentas de Ani y su esposa deslumbrantes, los pequeños agujeros debido al paso del tiempo… El resultado es espectacular, una obra digna de un escriba, y hoy en día a nuestro alcance. Se que el precio es elevado, pero realmente merece muchísimo la pena. Poder estudiar los jeroglíficos directamente sobre el papiro es un placer al que muy pocos estamos acostumbrados.

Si queréis más información podéis consultar en la web de CM Editores.

Os dejo por aquí unas fotografías para que lo podáis ver mejor.

Detalle del papiro

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *